DESNUDANDO LA MÚSICA: Pet Sounds, el legado de Brian Wilson

Pet-Sounds

Medio siglo se ha cumplido de Pet Sounds (1966). Considerado por muchos el mejor álbum de la historia de la música (léase el New Musical Express o la revista Time, entre otros),  no deja de asombrar que el frontman de la banda The Beach Boys fuera capaz de realizar una transición tan brusca de las canciones veraniegas y livianas hasta el sonido lleno de madurez, plenitud y originalidad del disco. Sin embargo, resultó ser un fracaso comercial en su día. Pudiendo hoy aludir al dicho popular de que el tiempo pone cada cosa en su sitio, repasamos la historia del disco y su autor.

The Pendletones. Ese fue el primer nombre con el que comenzaron a componer y actuar un grupo de muchachos de Hawthorne (California). Lo integran diversos miembros de la familia Wilson: Brian, Carl y Dennis (hermanos), su primo Mike Love y un amigo, Al Jardine. Corre el año 1961 y la idea de introducir el surf en las canciones parte del único (asombrosamente) que lo practicaba, Dennis. Así surge el tema Surfin’, incluido en el disco homónimo (1961). Con él logran vender 50.000 copias y cambian de compañía discográfica para lanzar su segundo álbum, Surfin’ Safari (1962)  ya con el nombre con que se les conoció mundiálmente y que se debió a una decisión ajena a ellos de la que tuvieron noticia al ver el disco editado. La fiebre por el surf y estos chicos sube como la espuma (nunca mejor dicho). Surfin’ USA (1962) alcanza el segundo puesto de las listas del país y es disco de oro, al igual que Surfer’ Girl (1963). Little Deuce Coupe (1963), All Summer Long (1964)… Con una velocidad de vértigo son capaces de sacar al mercado más de un disco por año con un éxito absoluto e imparable.

En el año 1966 la formación ya ha logrado que vean la luz diez álbumes con record de ventas. Pero Brian Wilson , que hasta entonces era el genio en la sombra toma la batuta e impone por fin su criterio. Brian, que solo cuenta con 24 años, es un muchacho acomplejado e inseguro, víctima de un padre maltratador que, entre otras secuelas, le dejó sordera parcial de un oído por un golpe con una tabla que le inflingió siendo un crío. Por fin en 1964 consigue enfrentarse a él y que abandone la gestión del grupo, sobre el que hasta entonces poseía un férreo control. Un ejemplo de que hacía lo que le venía en gana es la canción Surfin’ USA. En el disco aparece acreditada a Brian y a Chuck Berry (tras la pertinente demanda por parte de este último) en cuyo tema Sweet Little Sixteen se había basado. Pasaron décadas hasta que Brian tuviera conocimiento de ello.

Cuando toma las riendas, contrata a una serie de músicos especialistas en sesiones y a un poeta Tony Asher, que le ayudará en la composición. Dos influencias se encuentran omnipresentes durante todo el proyecto: Phil Spector y The Beatles. Los de Liverpool habían lanzado el disco Rubber Soul (1965) y le había subyugado. Bajo su influencia compone la mayoría de las canciones. El círculo de influencias parece infinito. Cuando se lanza el disco, Paul McCartney declara que God only knows es la mejor canción que se ha escrito en la historia de la música y el disco al completo es decisivo en la germinación de su siguiente álbum, Sgt. Peppers’ Lonely Hearts Club Band (1967).

El otro determinante es el controvertido (y genio) productor Phil Spector. Creador del denominado wall of sound, consistente en grabar una serie de pistas de acompañamiento musical superponiéndolas, Wilson demuestra ser un pupilo de matrícula de honor honrando el estilo del productor. De hecho, reconoce que la primera palabra del disco es un homenaje a sus iniciales, y la canción Don’t worry baby es un tributo a su tema Be my baby, interpretado por The Ronettes.

Mientras Wilson compone frenéticamente, el resto del grupo confía en su criterio, si bien no saben los derroteros que va a tomar. Antes de cada grabación el cantante les reúne para rezar en grupo. Algo divino se ha apoderado de él. Bueno, y también algo más profano llamado LSD. Las drogas comienzan a hacer mella en su ya frágil salud mental, que marcarán su futuro de forma terrible.

Cuando su primo Mike Love oye la totalidad del disco la pelea está servida. Mike deseaba seguir en la onda que les había hecho famosos, el surf, las chicas, el verano y las canciones alegres y frívolas. Sus expectativas se basaban en un nuevo Surfin’ USA. De modo que cuando escucha el resultado final le increpa: ¿Quién va a escuchar esta mierda? Las diferencias entre ambos se remontaban a tiempo atrás. Dos años antes, un Wilson paranoide, convencido de que su por entonces esposa tenía un romance con Love (vale, no haremos chistes malos), sufre un ataque de nervios en medio de un vuelo de camino a una gira e intenta matarlo ahogándolo con una almohada. Parece que los californianos no tenían tan Good Vibrations como parecía. Y ya que la nombramos, conviene decir que dicha canción fue compuesta por ambos e inicialmente con la idea de ser incluida en el disco, pero descartada porque Wilson no la consideraba coherente con el resto de creaciones (si bien alcanzaría el nº 1 de las listas en el siguiente disco, Smiley Smile (1966).

Pet Sounds resultó un fracaso a nivel de ventas y de listas, a excepción de un single, Sloop John B, que alcanzó el número dos. Su público no estaba preparado para unas canciones alejadas del sonido habitual de la banda. Sin embargo, tanto el disco en su conjunto como cada una de los cortes han tenido una influencia demoledora en grupos y cantantes de la época y posteriores.

Los integrantes de los Ramones declararon su admiración por el álbum. Puede parecer chocante para un grupo punk pero los neoyorquinos comenzaron haciendo versiones de sus temas y Joey Ramone veneraba Here Today. El cantante de hard rock Alice Cooper es otro de los músicos que se han rendido ante el talento del disco. De hecho, junto con Iggy Pop acudieron en los años setenta a casa de Wilson para conocer a uno de los grandes compositores de todo los tiempos. Elvis Costello manifestó su pasión por Don’t talk (put your head on my shoulder). Queen, Abba, los ya mencionados The Beatles…La lista de nombres influidos por ellos es inabarcable.

La trayectoria de The Beach Boys y Brian Wilson en solitario daría para varios artículos, tanto en lo musical como a la vida personal.

Imprescindibles son otros temas del disco como Wouldn’t it be nice,  Caroline, No (tema que cierra el disco) o I know there’s an answer, titulada originariamente Hang on to your Ego, pero que Mike Love se negó a cantar si no modificaba el título porque era demasiado drogadicta. Y es que Wilson por entonces no concebía la composición musical sin los efectos de los alucinógenos. Con esta delicia les dejamos. Disfruten.

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Concha Gallén

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