DESNUDANDO LA MÚSICA: Echo & The Bunnymen, los otros grandes de Liverpool

Echo & The Bunnymen

Liverpool no es solo la ciudad de The Beatles. Otros grupos de relevancia han germinado en la emblemática urbe británica. Dedicamos hoy nuestra sección a una banda que nos encanta, Echo & The Bunnymen. Su lider, Ian McCulloch llegó a decir que habían compuesto algunas de las mejores canciones de la historia de la música. Megalomanía aparte, reconocemos sin duda el talento derrochado y las aportaciones que tantos músicos les deben.

El frontman de la banda, Ian McCulloch, era un carismático cantante y compositor, influido por grupos míticos como Velvet Underground o The Doors. Procedente del terceto Crucial Three, un efímero grupo que duró seis semanas debido a los egos de los componentes (que por separado sin embargo fueron capaces de crear grupos de renombre), tardó poco en reclutar a dos miembros para su nuevo proyecto: Will Sergeant en la guitarra y Les Pattinson como bajista. Los rumores dicen que Echo era la antropomorfización de la caja de ritmos del primer disco, que en adelante fue sustituida por el batería Pete de Freitas.

En 1980 ve la luz su primer disco, Crocodiles, aunque un año antes habían sacado un sencillo como debut, The pictures on my wall, en el que ya daban muestras de la oscuridad de su estilo musical. El LP confirmaba esos sonidos con ecos de Morrison, que mezclaban delicadeza y confusión en un equilibrio magnífico que obtuvo excelentes críticas y un nutrido número de adeptos fieles. Su segundo single, Rescue, entró en las listas británicas.

Su siguiente álbum, Heaven up here (1981tiene un título bastante premonitorio, pues fue un éxito rotundo (y para muchos fans una obra maestra). Consiguió el décimo puesto de las listas británicas y se alzó al podio del mejor álbum del año según la revista New Musical Express, así como al puesto 51 de los mejores discos de todos los tiempos. Además de las composiciones y voz enigmática del líder, los críticos alabaron la guitarra, imprescindible ya, de Sergeant. Destacan los sencillos A promise, Over the wall y Show of strenght.

Tras un año de preparación, pues quieren virar hacia ritmos más pop, lanzan Porcupine (1983). Aunque no fue bien recibido por parte de la crítica y ser un disco complejo musicalmente, los fans lo acogieron con entusiasmo y alcanzó puestos más altos en las listas que los precedentes: se catapultó al número dos de las listas, destacando singles como The back of love y sobre todo The Cutter.

Por esa época los componentes de la banda apenas se hablaban entre sí. Las razones que habían provocado esa situación extrema eran, por una parte, la fatiga producida por la composición del disco y las giras, y por otra los caracteres de cada componente. Y es que, sin exculpar a los demás, McCulloch no parece ser un corderito fácil de llevar.

Esta falta de sintonía personal no fue óbice para que en 1984 saliera al mercado Ocean Rain, un disco sublime grabado en París con una orquesta de cuerda. Su autor no se cortó en piropos hacia él, especialmente hacia la canción culmen de su buen hacer y, probablemente, de su carrera, The Killing moon, calificándola como la mejor canción jamás escrita y el sentido de la vida. Pero un hombre capaz de decir que tiene el labio inferior más bonito de la historia del rock es capaz de decir casi de todo. Y todo ello sin que quitemos ni un ápice de la admiración que sentimos hacia esta balada. Ian confesó que se había inspirado nada menos (a lo grande, como era de suponer) en Space Oddity de Bowie. La crítica estuvo dividida en sus apreciaciones pero, al igual que su álbum anterior, el público lo avaló y llegó al cuarto puesto en las listas británicas. Además del ya mencionado, otros sencillos destacados fueron Seven Seas, Silver y The yo-yo man.

Tras este disco se toman un largo descanso, y a lo largo de tres años, con cambio de manager y discografía, se desarrollan las composiciones de su quinto disco, Echo & The Bunnymen (1987), en el que cuentan con la colaboración especial de Ray Manzarek, exteclista de The Doors. Este LP supone la disolución del grupo con la formación inicial. La banda continúa bajo el mismo nombre sin McCulloch, que emprende una más que aceptable carrera en solitario, y sin De Freitas, que fallece en un trágico accidente de moto en 1989.

Aun sabiendo que es la más obvia y que podríamos incluir muchas otras de los británicos, no nos resistimos a caer rendidos ante la hipnótica The Killing Moon, a la que ya dedicamos un homenaje en canciones sobre la luna. Disfruten.

.

Concha Gallén

SÍGUENOS EN FACEBOOK

Anuncios

Un pensamiento en “DESNUDANDO LA MÚSICA: Echo & The Bunnymen, los otros grandes de Liverpool

  1. Pingback: DESNUDANDO LA MÚSICA: Cosecha de 1997 | velvety

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s